Supongo que es hora de empezar a asumir las cosas y seguir con la vida que hemos llevado hasta ahora, con la diferencia de que un amigo, compañero y maestro ya no está con nosotros y eso hace que todo este asunto de continuar con la vida se haga más complicado de lo que debería ser…
He pasado una semana de constantes bajas emocionales, viendo el pasado en todas partes. Podía escuchar la voz del Yoshi por todo lado, su risa estaba constantemente sonando en el fondo de mi cabeza y, de hecho, aún no me hago a la idea, ni soy capaz de aceptar que ya no volveré a verle nunca más. Tenía tantas ganas de regresar a Cuenca y encontrarnos todos los panas (la manada completa) y volver a las huevadas de siempre, lo haremos, de eso estoy seguro, pero sin el calvo querido.
Mientras el tiempo pasa me dedicaré a pensar menos y menos en mi hermano Yoshi, pensaré menos en que ya no está y más en las cosas que aprendí de el. Pensaré menos en que se fue y más en las buenas cosas que hicimos juntos. Pensaré menos en como se fue y más en como el hubiese querido que me sienta en estos tiempos.
¡Te voy a extrañar la bola pendejo!