Se podría decir que de este tipo ya se han visto unas cuantas. La trama: la vida de 4 personas (un funerario, un ex-presidiario, un ex-sacerdote con tendencias suicidas y una bailarina nudista) se mezclan en extrañas circunstancias.
Jessica Biel interpreta el papél de la bailarina Rose Johnny, la cual tiene un hijo en el hospital y llega a mantener un tórrido romance con Querty Doolittle (el funerario, interpretado por Eddie Redmayne). El sacerdote es interpretado por Forest Whitaker y Ray Liota con el papel del ex-convicto llamado Charlie.
Lo que posiblemente me gustó más de esta película es la fotografía, con una composición bastante cálida y con planos que salen del común para este tipo de película.
La historia en si puede dejar pensativo a más de uno. Se preguntarán muchos ¿y por qué está el niño en el hospital?, o ¿qué tiene que ver Charlie con Rose Johnny?, o ¿por qué se quiere suicidar el sacerdote?, a la primera pregunta puedo dar una respuesta rotunda: es absolutamente irrelevante para el resto de la historia. Para las demás respuestas habrá que ver la cinta en más de una ocasión para hacerse una idea clara de lo que sucede. Por ejemplo en el caso de Charlie mucha gente diría que solo está obsesionado con ella, sin embargo yo pienso que Rose Johnny le recuerda a su esposa y/o hija que perdió por su mala vida pasada. La razón del suicidio del sacerdote es evidente.
Hay escenas de Rose Johnny (Jessica Biel) bailando sobre una barra que son -para este tipo de baile- un poco fuera de lo común, exageradas se podría decir. La escena del baile final en donde Rose Johnny tiene el torso desnudo y se lanza restos de una vela encendida claramente pretenden demostrar que Rose Johnny tiene cierto tipo de sentimientos por Qwerty. De todos modos vale la pena mencionar que la Jessica Biel que aquí se ve poco o nada tiene que ver con actuaciones en otras películas. Jessica Biel impresiona.
Es esta también la -quizá- última actuación de Patrick Swayze que hace el papel de -Velvet Larry- dueño del club en dónde baila Rose Johnny. Velvet Larry obliga a Rose Johnny a hacer su turno el día antes de Navidad y esto impide que esta vea a su moribundo hijo una vez más.
En general se puede decir que todas las actuaciones son de primera línea. La película está escrita y dirigida por Timothy Linh Bui.
Es sin duda una película que merece la pena ser vista, si es posible más de una vez.