Considerando que Ed Harris ha dirigido solo una vez en el pasado (“Pollock” en el año 200), se podría perfectamente considerar esta como su opera prima. La historia va de dos vaqueros, pistoleros, matones que van de pueblo en pueblo imponiendo la ley -su ley- y que para ello no utilizan los medios muy ortodoxos que digamos.

Desde el punto de vista cinematográfico no hay nada que no se haya visto antes, es una película de drama ambientada por el año 1800 y que incluso utiliza muchos recursos que los clásicos del oeste que ya hemos visto antes, sin embargo utiliza muy bien los recursos de los que dispone y el manejo de la cámara esta muy por encima de muchas otras cosas que hemos visto últimamente en la línea Western, como por ejemplo: ”The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford”, “3:10 to Yuma”, etc.
Como en toda buena película ambientada en el “salvaje oeste” no hay escacez de tiroteos y mucho menos de matanzas, que siempre se justifican por el modo de vida o por las causas que se encuentran para ello.
Hay también una línea sentimental que surge cuando llega al pueblo la Sra. Allie French (Reneé Zellweger), una viuda que al parecer lleva una vida en busca de lo favorable, sin importar que con ello tenga que cambiar muchas veces su personalidad, siempre buscando lo que más sea de su conveniencia.
El ayudante de Virgil Cole (Ed Harris) Everett Hitch es interpretado por Viggo Mortensen quién -como siempre- da una muestra magistral de lo que es actuar.