Pues si: ¡envidia me da! Mi gran pana Mauricio me acaba de mandar unas pocas imágenes de su última mini-travesia al cerrito en Cuenca -en compañía de su primo Mateo y de mi hermano Florian- y me muero de ganas de poder hacer lo mismo.
Ya tendré chance de regresar a Cuenca y de una al cerrito con los panas, habrá que dedicarse a hacer un poco más de ejercicio que si no allá a 2500 metros a nivel del mar otro es el cantar. En fin, aquí las pocas imágenes:
Maravilloso, ¿no?