No estoy muerto, simplemente estoy durmiendo

Increíble, el tiempo pasa, nos pisa, nos aplasta, nos lleva consigo. No deja nada para lo demás. He tenido unos días cargados de todo, sobrecargados sería la palabra adecuada, con la cabeza llena de proyectos y dejando de lado unos otros por la falta de tiempo, después de todo aún no consigo hacer que mi día tenga 29 horas y he decidido -de todos modos- que tengo que dormir más horas.

He continuado con la escritura de mis guiones -que es lo que realmente me interesa- y bueno, ya hay otro cortometraje listo, ahora solo hay que encontrar el “horno” y listo, claro que la parte del “horno” no es -que se pueda decir- la más fácil.

En fin… Solo era eso, no estoy muerto, simplemente estoy durmiendo.