Y se terminó casando… (Actualizado)

Actualización: Y después de baile -unos cuantos días despues de hecho- nos armamos una buena parrillada, como esas que ya se extrañan y que pocas -y cada vez menos- nos pegamos. Bueno, para que se hagan agua esas bocas. Están en la galería (Abajo del todo) Y por último, aquí una foto que es definitivamente necesaria para completar todo esto, sin esta nada de lo que sigue tiene sentido alguno.

Finalmente -o para comenzar- aquí estamos todos

Y como a todos, también le tocó la ronda a mi pana Mauricio. Despues de unos 3 años (creo) de novio con la Adriana han decidido casarse y bueno, en todos los casos hay que esperar que les vaya de lo mejor y que todo para ellos sean éxitos. Justamente con motivo del matrimonio me pedí las vacaciones del caso en mi trabajo y me pegué el viaje -terrible viaje- a Cuenca y ahí estuve, en la iglesia, en la comida, en el baile, en la despedida y en los ya tan típicos llantos de la familia, principalmente de los padres de la novia.

Por otro lado, me dí cuenta de como pasa y como ha pasado el tiempo. Resulta que el Mauricio tiene dos hermanos menores -Gabriela y Josue- y que a la final para mi también siempre han sido como mis hermanos, de hecho prácticamente les he visto crecer y recuerdo que en más de una ocación me toco darle la teta al Josue y revisar que la Gabi haga bien los deberes.

En fin, a lo que iba es que ha pasado tanto tiempo desde que les vi y ahora luego de los años verles de nuevo fue una sensación extraña, como de un vacío temporal y más aún el problema de nisiquiera reconocerles al verles, ya luego, entre saludos y todo lo demás es que uno realmente entiende quién es quién y de ahí vienen todos esos besos y abrazos propiamente dichos de un re-encuentro de ese tipo.

Bueno, no me largo más y mejor adjunto un par de fotografías para quién tenga curiosidad.

Aquí una galería más completa.

Stefan & Mauricio (El novio)

Josue, Stefan, Mauricio & Paul

La familia del novio

Ya estoy aquí…

Lo de siempre: cerca de 15 horas de viaje, interminables esperas, filas de gente que se vuelve loca y gente que quiere ser siempre la primera, un espacio cada vez más pequeño y una comida que no merece la pena, pero bueno, todo sea por estar de nuevo aquí, en Cuenca / Ecuador y ahora aquí por los próximos 17 días. ¡Eso es bueno!

A todo esto: todo lo bueno en la vida tiene siempre su lado malo y en este caso es que estoy sin mi esposa y eso si que afecta, considerando que me he hecho prácticamente uno con ella y más aún en esas frías noches -con lo friolento que soy- a ver ahora como va lo de dormir solo y en una cama ajena…

¡¡¡Chiqui te extraño!!!

Al menos están aquí los amigos y los proyectos -voy a rodar un cortometraje entre una cosa y otra- y el poder desconectar un poco del mundo tribulado, turbulento y capitalista en el que he caído, yo y todos los demás.

La que más se alegró con mi sorpresiva llegada fue -sin duda- mi madrecita y aún me queda por aparecer sorpresivamente en el matrimonio de mi pana Mauricio, claro, si antes alguien conocido común no me detecta en las calles de esta pequeña ciudad, pero bueno, haré lo posible por permanecer “undercover”, al menos me queda la tranquilidad de saber que mi pana Mauricio no sigue este blog. ¡Espero!

Envidia me da…

Pues si: ¡envidia me da! Mi gran pana Mauricio me acaba de mandar unas pocas imágenes de su última mini-travesia al cerrito en Cuenca -en compañía de su primo Mateo y de mi hermano Florian- y me muero de ganas de poder hacer lo mismo.

Ya tendré chance de regresar a Cuenca y de una al cerrito con los panas, habrá que dedicarse a hacer un poco más de ejercicio que si no allá a 2500 metros a nivel del mar otro es el cantar. En fin, aquí las pocas imágenes:

Maravilloso, ¿no?

De regreso..!

Luego de más o menos 16 horas de viaje, incluyendo cambios de nave, esperas y carreteras, estoy de nuevo en mi casa. Estoy en Cuenca y estaré por quince días. Me he encontrado, como no era para menos, con mis amigos, mis panas, mis socios musicales y cineastas. Tocamos música, nos acordamos del Yoshi. Lloramos.

Todo está como siempre, la ciudad no ha cambiado mucho, cambios pequeños siempre hay, pero nada significante, solo que me recibió una lluvia y la novedad de saber que se pretenden interesantes cambios políticos en el país.

Luego de hablar de las típicas cosas vividas durante mi estancia en la “madre” patria y mis andanzas en la escuela de cine, resulta que mis amigos cineastas Pancho e Ismael ahora también quieren ir a España. Quieren estudiar cine y eso es lo que vamos a hacer. Habrá que ponerse al tanto, en la escuela y consulado, como es la cosa para la visa de estudiante correspondiente y listo: “Que se junte la banda”.

Me sorprendí mucho también al ver como han trabajado y las ganas que le han puesto, el Panchito y el Ismael, a los temas, la calidad y el poder que tienen y todo eso considerando que la trinidad ha estado coja de una pata, pero bueno, ahora a aprovechar el tiempo todo lo que se pueda.

Ahora, justamente, voy de salida a seguir con el magnifico ensayo y con los recuerdos de siempre, ya comentaré lo que vaya sucediendo.