No estoy muerto, simplemente estoy durmiendo

Increíble, el tiempo pasa, nos pisa, nos aplasta, nos lleva consigo. No deja nada para lo demás. He tenido unos días cargados de todo, sobrecargados sería la palabra adecuada, con la cabeza llena de proyectos y dejando de lado unos otros por la falta de tiempo, después de todo aún no consigo hacer que mi día tenga 29 horas y he decidido -de todos modos- que tengo que dormir más horas.

He continuado con la escritura de mis guiones -que es lo que realmente me interesa- y bueno, ya hay otro cortometraje listo, ahora solo hay que encontrar el “horno” y listo, claro que la parte del “horno” no es -que se pueda decir- la más fácil.

En fin… Solo era eso, no estoy muerto, simplemente estoy durmiendo.

De nuevo se acerca ese dia

De nuevo se acerca ese día, ese que -de solo pensar en el- se me ponen los pelos de punta. Ese que no tiene culpa de nada, pero al que una nación completa le ha colgado el yugo de ser el recordatorio del más grande exterminio que el mundo haya visto jamás. Ese en que todos deben considerarse “unidos” cuando en realidad son pisoteados. Ese en el que todos somos invitados a olvidar.

Este es el día

¡Que viva América, la América indígena!