Actualización: Y después de baile -unos cuantos días despues de hecho- nos armamos una buena parrillada, como esas que ya se extrañan y que pocas -y cada vez menos- nos pegamos. Bueno, para que se hagan agua esas bocas. Están en la galería (Abajo del todo) Y por último, aquí una foto que es definitivamente necesaria para completar todo esto, sin esta nada de lo que sigue tiene sentido alguno.

Y como a todos, también le tocó la ronda a mi pana Mauricio. Despues de unos 3 años (creo) de novio con la Adriana han decidido casarse y bueno, en todos los casos hay que esperar que les vaya de lo mejor y que todo para ellos sean éxitos. Justamente con motivo del matrimonio me pedí las vacaciones del caso en mi trabajo y me pegué el viaje -terrible viaje- a Cuenca y ahí estuve, en la iglesia, en la comida, en el baile, en la despedida y en los ya tan típicos llantos de la familia, principalmente de los padres de la novia.
Por otro lado, me dí cuenta de como pasa y como ha pasado el tiempo. Resulta que el Mauricio tiene dos hermanos menores -Gabriela y Josue- y que a la final para mi también siempre han sido como mis hermanos, de hecho prácticamente les he visto crecer y recuerdo que en más de una ocación me toco darle la teta al Josue y revisar que la Gabi haga bien los deberes.
En fin, a lo que iba es que ha pasado tanto tiempo desde que les vi y ahora luego de los años verles de nuevo fue una sensación extraña, como de un vacío temporal y más aún el problema de nisiquiera reconocerles al verles, ya luego, entre saludos y todo lo demás es que uno realmente entiende quién es quién y de ahí vienen todos esos besos y abrazos propiamente dichos de un re-encuentro de ese tipo.
Bueno, no me largo más y mejor adjunto un par de fotografías para quién tenga curiosidad.
Aquí una galería más completa.



Para variar, después de no muchos días me ha entrado nuevamente la nostalgia, pensando en mis amigos, en las noche de cine, en las tardes de ensayo.