Cuando todo empieza a caminar

De hecho. Tiene que llegar un día y un momento en el que las cosas empiecen a caminar como deben y por donde deben y eso es lo que parece estar sucediendo en los pocos días que llevo en Cuenca. Como lo he mencionado antes; me he reunido con mis amigos, mi gente, la gente con la que comparto ideas y la gente con la que me interesa compartir otras cosas.

Hablando de las ideas y de los proyectos, hemos, prácticamente, decidido fundar una empresa -productora de cine y contenidos audiovisuales- en esta ciudad, con el nombre aún incierto, pero que tendré brevemente en los próximos días. El asunto es que hemos juntado cabezas, la de mi hermano (Roland), la de mi gran amigo e igualmente cineasta (Ismael) y la mía, para empezar a mover tiempo y distancias con el afán de recaudar los fondos necesarios para empezar con el primer rodaje de un largometraje -totalmente independiente- en verano del año que viene, es decir; entre julio y septiembre del 2009.

Nuestro capital inicial será de 85000 USD (dólares americanos) con los cuales podremos comprar dos cámaras profesionales DV y adicionalmente unidades de almacenamiento de 4 Tb (4000 gigas) de modo que podamos empezar a rodar en autentico HD, el asunto es que yo me voy de aquí en algo más de una semana y será luego el trabajo único y exclusivo de Roland e Ismael el sacar el asunto adelante, mientras yo -simultáneamente- escribo el guión para nuestra primera aventura cinematográfica y a esto habrá que sumarle todas las otras 500 cosas que tengo en la cabeza y encontrar la manera adecuada de organizar todo.

La idea definitiva aún no está completa, pero habrá que llegar a una conclusión en breve de modo que se pueda armar un proyecto como se debe y luego poder vender el mismo y llegar a ese monto antes mencionado.

Por cierto, debo anotar que el rodaje que estaba previsto para estos días fue suspendido por razones varias, para citar las más importantes: falta de financiamiento y falta de cámaras. Esto no significa que no se vayan a hacer, se harán, pero no por el momento y no en un futuro muy cercano. Los guiones están escritos y al menos eso está resuelto.

Esos tiempos de cine corto

risas.jpg Para variar, después de no muchos días me ha entrado nuevamente la nostalgia, pensando en mis amigos, en las noche de cine, en las tardes de ensayo.

Se gozaba prácticamente con todo lo imaginable, que si el Yoshi salía con una de las suyas o si el Pancho no entendía el chiste y le pedía traducción a Pasión. No queda más que decir: ¡Guambras mismo son!

Ni quiero pensar en las veces que nos fuimos a la quinta, con bielitas, carnecitas para la parrilla y, por supuesto, con la estelar patineta intergaláctica de la que no nos hemos bajado hasta ahora y creo que nunca lo haremos, al menos no yo.

Me da tanta risa de acordarme del solemne:

- Chuta, esta puerta no se cierra. Esta dura.
- Pendejo, ha de ser por el frío.

No se quien se reía más, el que dijo que la puerta esta dura o el pendejo que le dio semejante respuesta. El hecho era que todos nos revolcábamos en las camas con agudas punzadas en el estomago, causadas evidentemente por la risa.

yoshi_ismael.jpg

Una de las más poderosas risotadas fue, sin duda, esa del día del debate sobre el tamaño de la tele. Según el Ismael su huevada de tele, la utilizada para los partidos en la PS2, media 21 pulgadas y yo le digo que esa huevada no llega ni a 14 pulgadas y sin duda nos tuvimos que morir de la risa, pero eso no es todo, el Panchito se quedó pensando por un buen rato de que nos reíamos y dibujando en el aire se oyó:

Pasión, estos manes aquí hablan de las pulgadas y se matan de la risa, ¿me puedes traducir de que se trata esta nota?

Ante semejante genialidad no hubo más que tirarse de retro sobre el piso y llorar de la risa. Una vez más el Panchito demostró su genialidad.

Me acordé también de esos cortos, que con mucho tiempo logramos hacer realidad. El hecho era que los guiones eran todos de bicicleta, me explico: solíamos salir por las mañanas, a eso de las 6:30 ó 7:00 al recorrido diario en las bicicletas el Ismael y yo y entre todos el sudor y la cantidad de huevadas habladas poco a poco iban saliendo los guiones, incluso alguna idea para una canción. El asunto es que eramos (y somos) un par de genios para lo que haciamos. De ahí lo de guiones de bicicleta.

Por cierto, los cortos están aqui para quien los quiera ver. Son buenos (Modestia aparte)

De ahí también nos queda la música. Es admirable saber hasta donde hemos llegado y más aún pensar hasta donde podemos llegar, haciendo las cosas bien y con el tiempo adecuado.

He de continuar escribiendo memorias cuando vengan a mi cabeza. Próximamente pienso internarme en un estudio de grabación a ver si saco unos cuantos temas a la luz y de hecho este será el primer lugar en donde se publiquen.