Vuelo al camino

Luego de mucho, muchísimo, tiempo (mi última entrada es como de hace 4 meses, por lo menos) de no escribir en este blog, he decido volver a las escrituras. Por ahora no escribo mucho, pero ye tengo un par de cosas nuevas en mente sobre las que vale la pena hacer uno u otro comentario, empezando -claro- por el -que no puede faltar- día que hoy se “celebra”: “El exterminio del 12 de octubre”, día que para unos es el día de la “conquista” de América y que es -posiblemente- lo mejor que le pudo haber pasado a América del Sur.

En fin, el tema es largo y ahora no me sobra el tiempo. Ya se podrá leer más en breve.

De regreso..!

Luego de más o menos 16 horas de viaje, incluyendo cambios de nave, esperas y carreteras, estoy de nuevo en mi casa. Estoy en Cuenca y estaré por quince días. Me he encontrado, como no era para menos, con mis amigos, mis panas, mis socios musicales y cineastas. Tocamos música, nos acordamos del Yoshi. Lloramos.

Todo está como siempre, la ciudad no ha cambiado mucho, cambios pequeños siempre hay, pero nada significante, solo que me recibió una lluvia y la novedad de saber que se pretenden interesantes cambios políticos en el país.

Luego de hablar de las típicas cosas vividas durante mi estancia en la “madre” patria y mis andanzas en la escuela de cine, resulta que mis amigos cineastas Pancho e Ismael ahora también quieren ir a España. Quieren estudiar cine y eso es lo que vamos a hacer. Habrá que ponerse al tanto, en la escuela y consulado, como es la cosa para la visa de estudiante correspondiente y listo: “Que se junte la banda”.

Me sorprendí mucho también al ver como han trabajado y las ganas que le han puesto, el Panchito y el Ismael, a los temas, la calidad y el poder que tienen y todo eso considerando que la trinidad ha estado coja de una pata, pero bueno, ahora a aprovechar el tiempo todo lo que se pueda.

Ahora, justamente, voy de salida a seguir con el magnifico ensayo y con los recuerdos de siempre, ya comentaré lo que vaya sucediendo.